Un abrazo a todos!
Fernando
El orden recoge,
el amor fluye.
Orden y amor se entrelazan en su actuar.
Como una melodía, al sonar, se guía por las armonías,
así, el amor se guía por el orden.
Y como el oído difícilmente se habitúa a las disonancias,
por mucho que se expliquen,
así nuestra alma difícilmente se hace
a un amor sin orden.
Algunos tratan a este orden
como si no fuera más que una opinión,
que pudieran tener ó variar a gusto.
En realidad, empero, nos viene dado:
actúa aunque no lo entendamos.
No se idea, se encuentra.
Lo conocemos, igual que el sentido y el alma,
por su efecto.
Bert Hellinger
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ResponderEliminarAl leer algunos datos biográficos de Virginia Satir, me ha llamado la atención ciertos elementos que ella incorporaba a la terapia y a la relación terapeútica, los cuales no son tan comunes en estas prácticas…
ResponderEliminar"Su genuino calor y cuidado eran evidentes en su inclinación natural por incorporar sentimientos y compasión en la relación terapéutica. Creía que el cuidado y la aceptación eran elementos claves para ayudar a las personas a enfrentar sus miedos y abrir sus corazones a otros".
Creo que vale la pena remarcar una idea novedosa que surgió de Sartir, en relaciones a los problemas tríados por los pacientes.
En palabras suyas: " el problema presentado pocas veces es el problema real, en tanto que la forma que tiene la gente de encarar el problema presentado la que crea el problema real".
Finalizando este comentario, cito parte de un fragmento que hiciera Virginia en 1970 para una quinceañera que le preguntó sobre el sentido de la vida, titulado "YO SOY YO"…
"En todo el mundo, no hay nadie como yo.
(…)
Tengo las herramientas para sobrevivir;
para estar cerca de otros,
para ser productiva,
y para encontrar el sentido y el orden del mundo
formado por la gente y las cosas que me rodean.
Soy dueña de mí misma
y por ello puedo construirme.
Yo soy yo
y estoy bien".